ExxonMobil y Chevron superaron este viernes las previsiones de beneficios de Wall Street, favorecidas por el encarecimiento de los combustibles y los elevados márgenes de refino. La guerra en Oriente Medio y los ataques contra instalaciones rusas han reducido la capacidad disponible para transformar petróleo en gasolina y diésel, aumentando la rentabilidad de las refinerías que mantienen su actividad.

ExxonMobil presentó un beneficio ajustado de 17.505 millones de dólares en el tercer trimestre, equivalente a 4,23 dólares por acción, frente a los 4,08 dólares que esperaba el consenso de analistas recopilado por LSEG. El beneficio contable, que incluye partidas excluidas del cálculo ajustado, fue de 15.413 millones.

La diferencia entre extraer petróleo y vender combustibles resulta decisiva para entender sus cuentas. La división de productos energéticos de ExxonMobil obtuvo 9.053 millones de dólares de beneficio ajustado, frente a los 4.099 millones del trimestre anterior. En cambio, el resultado ajustado de exploración y producción descendió de 9.189 millones a 7.308 millones. La mejora del refino compensó así el retroceso del negocio de extracción.

Chevron registró un beneficio ajustado de 10.361 millones de dólares, o 5,28 dólares por acción, por encima de los 4,89 dólares previstos por los analistas. Su beneficio contable alcanzó los 9.924 millones, frente a los 3.539 millones del mismo periodo de 2025.

En su división de refino y comercialización, Chevron ganó 4.931 millones de dólares, comparados con los 1.137 millones de un año antes. Sus refinerías estadounidenses procesaron un récord de 1,09 millones de barriles diarios, con una utilización cercana al 98 %. La compañía aprovechó esa capacidad operativa en un mercado con restricciones de oferta.

Un margen de refino más alto significa que aumenta la diferencia entre el valor de los combustibles vendidos y el coste del crudo utilizado para producirlos, antes de otros gastos. Por eso, una petrolera integrada puede mejorar sus resultados industriales incluso cuando el petróleo baja respecto al trimestre precedente.

Las cifras también muestran por qué conviene distinguir entre beneficios e ingresos de efectivo. ExxonMobil generó 25.700 millones de dólares de flujo de caja operativo y distribuyó 9.400 millones entre dividendos y recompras de acciones. Chevron obtuvo 16.000 millones de flujo operativo y redujo su deuda total en 3.500 millones durante el trimestre.

Para los consumidores y las empresas que utilizan combustibles, el mismo entorno supone mayores costes. La escasez que mejora los márgenes de determinadas refinerías también puede encarecer el transporte y la distribución de mercancías. El efecto depende de cada mercado, de los impuestos y de cómo se trasladen los precios al cliente final.

Los resultados superan las previsiones, pero no garantizan una subida de las acciones. La valoración bursátil dependerá también de las expectativas sobre el suministro, la evolución de los márgenes y el destino del efectivo. Para ExxonMobil y Chevron, el siguiente desafío será administrar estos ingresos sin asumir que las condiciones extraordinarias del mercado durarán indefinidamente.

Fuentes: Reuters, informaciones de Sheila Dang sobre los resultados de ExxonMobil y Chevron del 30 de octubre de 2026; comunicados de resultados del tercer trimestre de 2026 de ExxonMobil Holdings Corporation y Chevron Corporation, difundidos el mismo día. Las previsiones de consenso corresponden a LSEG y se citan a través de Reuters. Las cifras contables y ajustadas se identifican por separado.
No es consejo de inversión.