México cerró el tercer trimestre con una expansión mayor de la esperada, pero con menos impulso que en primavera. El producto interior bruto aumentó un 0,9 % entre julio y septiembre respecto a los tres meses anteriores, según la estimación oportuna publicada el viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El resultado supera el crecimiento del 0,7 % que anticipaban los economistas consultados por Reuters y queda por debajo del 1,4 % registrado entre abril y junio.
Los servicios encabezaron el avance, con un incremento trimestral del 1,1 %. Las actividades secundarias, que agrupan la industria, crecieron un 0,8 %, mientras las primarias retrocedieron un 0,4 %. La fotografía muestra una economía que sigue expandiéndose, aunque con diferencias entre sus grandes sectores. El dato agregado todavía no permite determinar qué ramas concretas explican esas diferencias.
Frente al tercer trimestre de 2025, el PIB aumentó un 3,2 % con cifras ajustadas por estacionalidad. Esta comparación y la trimestral responden a preguntas distintas: la primera mide cuánto ha cambiado la producción en un año; la segunda permite seguir su evolución más reciente. Por eso, un avance anual puede convivir con una moderación respecto al trimestre anterior.
La publicación llega antes de la próxima decisión de política monetaria del Banco de México. Según los analistas consultados por Reuters, una actividad más resistente de lo previsto reduce los argumentos para una nueva flexibilización. Andrés Abadía, economista jefe para América Latina de Pantheon Macroeconomics, consideró que la recuperación se extiende más allá del impulso temporal del Mundial de fútbol. Se trata de una interpretación del resultado, no de una decisión anticipada del banco central.
Para las empresas, la diferencia entre crecer y acelerar tiene consecuencias prácticas. Una expansión permite ampliar ventas y actividad, pero un ritmo menor aconseja examinar con cuidado las previsiones sobre las que se deciden nuevas contrataciones, compras o inversiones. El PIB ofrece una referencia general; no sustituye las cuentas de cada negocio ni describe por sí solo la situación de todos los hogares.
También conviene mantener el carácter provisional de las cifras. El INEGI advierte de que esta primera estimación puede cambiar conforme incorpore más información. México conserva crecimiento y supera las expectativas del trimestre, pero el menor avance frente a primavera deja una cuestión abierta para el cierre del año: cuánto de ese impulso podrá mantener.