El petróleo bajaba este viernes por la mañana y las bolsas europeas subían. En Estados Unidos, los futuros de Wall Street apuntaban al alza antes de la apertura. Para las aerolíneas, el retroceso del crudo era una buena noticia, aunque el barril seguía por encima de los 100 dólares.
En la mañana europea del 25 de septiembre, el índice STOXX 600 avanzaba alrededor del 0,6%, según Reuters. Ryanair y Lufthansa ganaban más de un 2% cada una, mientras el sector europeo de viajes y ocio subía cerca del 1,2%. Las energéticas, en cambio, cedían alrededor del 0,7%. Son movimientos de la sesión, no precios de cierre.
El combustible pesa en los costes de las aerolíneas, por lo que una caída del crudo mejora sus perspectivas. El efecto tarda en llegar a las cuentas y a los precios de los billetes: las compañías compran combustible con antelación, contratan coberturas y pagan precios que no siempre siguen de cerca la cotización del Brent.
El descenso del petróleo responde en parte a las expectativas de una salida gradual del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Reuters informó de conversaciones sobre una fórmula por fases que incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz. Ni la tregua ni la normalización del suministro estaban confirmadas en el momento de esta publicación.
El Brent permanecía por encima de los 100 dólares por barril pese al retroceso. El riesgo de interrupciones del suministro y el transporte seguía presente. Una caída en una sola sesión no basta para aliviar de forma duradera los costes de las empresas ni la presión sobre la inflación.
En el mercado de deuda, la rentabilidad del bono estadounidense a diez años rondaba el 5,17% en la mañana del viernes. La del bono japonés del mismo plazo llegó al 3,115%, según Reuters. Estos niveles mantienen la atención en el coste de la financiación y en la evolución de la inflación.
En América Latina, un petróleo más barato puede reducir la factura de los importadores de energía y los costes de transporte, pero también los ingresos de los países productores. Los altos rendimientos de la deuda estadounidense pueden encarecer la financiación en dólares. El efecto depende de la situación de cada país.
Los próximos días mostrarán si las conversaciones permiten restablecer el tránsito de petróleo y si la caída de los precios se sostiene. Por ahora, las bolsas europeas subían, pero el crudo seguía caro y las rentabilidades de los bonos continuaban elevadas.

